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Vicente Romano, 21 de noviembre de 2006
El término terrorismo merece capítulo aparte. Hoy no existe medio de comunicación escrito, radiado o televisivo que no hable de él todos los días. Ni político que no lo mencione en todas sus manifestaciones públicas. Se trata de una palabra omnipresente en el discurso político de estos últimos años, hasta el punto de convertirse en objeto de la política, de la acción militar y en obsesión pública. Hoy va indisolublemente unido a las nociones de “seguridad”, “libertad”, “fundamentalismo” y otras. |